Escáner Cultural

REVISTA VIRTUAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO Y NUEVAS TENDENCIAS

ISSN 0719-4757
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Música

Guía de Descarriados

 

LA CULTURA DE LA BASURA

o la profecía de Los Prisioneros

 

I       ALGO GRANDE

Por más que Jorge González y sus secuaces se habían eforzado por ser una especie de “anti banda” o “anti estrellas de rock”, vistiéndose como la mayoría de los jóvenes santiaguinos de entonces, viviendo con sus padres (al menos al principio), condenando las drogas y haciendo declaraciones del tipo “yo a los veintisiete años me retiro de esto y estudiaré para ser abogado y formar una familia”, lo cierto, o mejor dicho inevitable, es que tras dos álbumes demoledores, los tres veinteañeros sanmiguelinos se habían convertido en estrellas de rock y millones de personas esperaban -en Chile y más allá- su tercer disco o, más rigurosamente, su tercer cassette.

Quien se sube a un escenario puede hacer muchas cosas, con la voz, con el cuerpo o con lo que sea; también las posibilidades de discurso son infinitas, desde los más humildes y bien intencionados hasta los más estrafalarios y amorales; pero hay algo seguro: quien se sube a un escenario deja inmediatamente de ser una persona normal, y cuando a mediados de 1987 Los Prisioneros empezaron a mostrarse con pintas más rockeras (todos de negro, con bototos, por ejemplo), y a deslizar algún comentario más relajado sobre las drogas, quienes disfrutábamos de su música nos dijimos “por fin estos muchachos se asumieron como rockeros y dejaron de ir de santos”. Fue un gran momento, ya que esta banda de rock no asumida había destrozado las murallas de Jericó, reformateado el conciente colectivo de nuestra generación y la siguiente, y aclimatado en Chile la revolución punk, todo desde la orilla sur del Gran Santiago (sin olvidar, por supuesto, el crucial aporte de la disquería Fusión, enclavada en la glamorosa Providencia). Pero algo faltaba en sus dos primeros cassettes, demasiado marcial el primero, y musicalmente muy liviano el segundo. Es verdad que la marcialidad del primer álbum (La Voz de los Ochenta, 1984) era el producto o respuesta obvia en una sociedad  marcializada a la fuerza tras más de una década de Dictadura, y por lo tanto la manera más eficaz de poner una bomba en los cimientos de aquel tiempo, y también es cierto que -dado el ulterior auge de la música tecno- aquel segundo álbum (Pateando Piedras, 1986) es hoy una joya de anticipación, y se la celebra como pionera del synth pop, concepto que por esos años ni conocíamos. La cosa es que quienes ya éramos adictos al rock cuando la “revolución Prisioneros”, si bien aplaudimos su descenso desde los cielos de lo inesperado y concordamos -grosso modo- con las nuevas Tablas de la Ley que Jorge González se traía entre manos, al mismo tiempo extrañábamos una postura más desfachatada, unas guitarras más contundentes, en fin, algo más de esa cuota de desorden y estridencia que deben acompañar, como aliños claves, al buen rock. En resumidas cuentas, queríamos rock´n´roll, pero veíamos con preocupación cómo estos tres chicos parecían encaminarse a ser algo así como los Depeche Mode chilenos, por más que también nos gustaran los Depeche Mode.

Escáner Cultural nº: 
205
Guía de descarriados



VIRUS EN VIVO EN EL ESTADIO CHILE

Por Marcelo Olivares Keyer

 

I     ¿WADU-WADU?

 

Un día de enero de 1987 mi cabello largo -muy a contrapelo de la moda imperante- cobró sentido, sólo tuve que peinarlo con partidura al lado, ponerme una camisa amplia y abotonarla hasta el cuello: ya estaba listo para ir a ver a Virus. A mis tiernos diecinueve años, mi rostro aún era algo regordete, muy lejano del estilo Moura, pero unas semanas antes había visto en televisión, en un programa de videoclips, la canción Pecados Para Dos, con lo que me había convencido de que esos platenses -de quienes ya venían sonando un par de canciones en la radio desde hacía un año- también tenían algo que decir dentro de la avalancha de música pop trasandina que para el verano´87 ya era un diluvio total que parecía no tener fin.

Durante el largo viaje desde La Florida hasta la parte antigua de Santiago, en donde tocarían los Virus, viaje que por aquellos días duraba como dos horas, sólo me acompañaba ese goce anticipado que se siente cuando sabemos que vamos a ver una buena banda. Mal podía adivinar que esta agrupación, al lanzar su ópera prima WADU-WADU a fines de 1981 (un año antes que Lulú Santos, Blitz y Barao Vermelho en Brasil, o que la Banda Metro en Chile, quienes lanzarían sus primeros álbumes en 1982), habían dado el puntapié inicial a la renovación de la música pop en América Latina, con lo que arriesgaron recibir más de algún puntapié ellos mismos, ya que meter mano en la delicada trama cultural/emocional/social de aquellos días era cosa complicada, y muy difícil de explicar a quienes hoy tienen menos de cuarenta años.

Este Virus se había comenzado a incubar en 1980, con la mezcla de dos bandas: Marabunta y Las Violetas, fusión bautizada con el no muy convincente nombre de “Duro”. Tenían una vocalista llamada Laura, la que al poco tiempo se bajó -o la bajaron- del proyecto. De Marabunta venían los hermanos Julio y Marcelo Moura, y para reemplazar a Laura decidieron llamar a su hermano mayor, Federico, quien se había ido a vivir a Brasil después de haber sido bajista del grupo Dulcemembriyo hacía un montón de años. Visto desde hoy, no fueron sus hermanos chicos los que convencieron a Federico José de regresar del Brasil, fueron los hados del Arte quienes lo arrastraron de vuelta a La Plata para que alguien viniese a dirigir con delicados dedos el inexorable cambio que se avecinaba en el espíritu de la época. Así, convencieron al hermano Fede, y Duro pasó a llamarse Virus.

Subirse a cualquier escenario en América del Sur en 1980-81 y salir con canciones tecno bailables como las del mencionado Wadu-Wadu, hiper livianas, con letras irónicas, con su culto al hedonismo, era -vaya paradoja- cosa seria, muy seria, y si todavía a mediados de la década los más jóvenes (pero que sabíamos en qué mundo estábamos metidos) todavía debíamos someternos a un complejo proceso de metamorfosis psicológica para permitir la entrada a nuestras habitaciones de nuevas luces y nuevas perspectivas, no costará imaginar el comprensible rechazo que Virus -y luego sus equivalentes en los demás países de la región- debieron soportar en esos días en que en nuestro castigado subcontinente no se podía pronunciar una sílaba sin que esta fuese un enigma a ser vigilado, descifrado, censurado, aclamado o repudiado.

Todo era grave a principios de los ochenta, pero por algo Federico se lanzó a domar al monstruo de lo establecido. Con su rostro fino, casi de mujer, con esa voz suave y algo quebrada, pero clarísima, con esos ojos grandes que sabían medir el mundo, Federico había enfrentado a fantasmas mucho peores que un par de pifias en un show y había soportado obscuridades mucho más reales que un apagón en medio de una presentación. Pero yo aún no sabía nada de eso, o creía no saberlo, mientras la micro avanzaba por avenida Vicuña Mackenna hacia el centro, doblaba hacia abajo en Plaza Italia, y descendía por la Alameda, entre viejas mansiones abandonadas, hacia la parte más antigua de Santiago.

Escáner Cultural nº: 
204

 

Por Rubén Cáceres Palacios

En el presente artículo he querido dar a conocer el trabajo y trayectoria de un gran talento nacional, un músico joven, maestro de la ciudad de Los Andes, creador que ya cuenta con grandes reconocimientos de sus obras en distintas instancias culturales forjadas en nuestro país, a modo de reseña algunas de ellas en el Concurso de Composición Luis Advis ( finalista 2008), Concurso Latinoamericano de Composición del Goethe Institut y Convocatoria de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Concepción. Su nombre es Francisco Silva Cárdenas, que se acerca a la composición musical, teniendo estudios formales de manera particular con los maestros nacionales Pablo Aranda y Alejandro Guarello, en las casas de estudios Universidad de Chile como Pontificia Universidad Católica de Chile. Cárdenas es un maestro nacional que ha venido poco a poco tomando notoriedad en el ambiente artístico nacional, con trabajos creativos muy variados para distintas agrupaciones partiendo por obras para orquesta “Habitar de lo efímero”, obra seleccionada en la convocatoria para el “Estreno de Obras de Compositores Chilenos”, una iniciativa organizada por la Corporación Cultural de la Universidad de Concepción, y que cuenta con el apoyo de la Sociedad Chilena de Derechos de Autor (SCD), durante el año 2012 la obra fuera estrenada por la Orquesta Sinfónica de Concepción en su temporada anual. Asimismo, es del caso señalar y resaltar que también en su extenso catálogo de obras podemos encontrar obras para distintas agrupaciones así también creaciones para intérprete solista, dejamos su sitio web para que conozcan más de su biografía y obras de este maestro que gentilmente accedió a conversar con nosotros y detallarnos su camino y cotidianidad en la música que realiza y cuáles son sus trabajos y proyectos que se vienen en lo pronto.

http://franciscosilvac.tripod.com

 


1.- Primero saber cuáles fueron tus primeros pasos en la composición y que te motivo a seguir de lleno dicho camino.

LUIS ALBERTO GARCÍA GUERRERO; EL MAESTRO OLVIDADO DEL PIANO


Por Rubén Cáceres Palacios.

Les dice algo el nombre de don Alberto García Guerrero?

Seguramente no, y es por ello que hemos decidido dedicar estas líneas homenajeando a este gran pianista y compositor Chileno, nacido en la ciudad de La Serena un 6 de febrero del año 1886. Junto a sus hermanos Daniel y Eduardo manifestaron desde siempre su atracción por la música ya sea en su faceta de melómanos como interpretes, no obstante que todos ellos realizaban estudios de distintas disciplinas como Medicina, Leyes y Odontología en el caso Alberto.

Maestro Alberto dedicado y destacando en la interpretación del pianoforte, siendo quien difundiera la música del compositor francés Claude Debussy en nuestras tierras. Es en virtud de dicha destacada faceta musical del maestro es que pasa a integrar el grupo de los “diez”, agrupación de artistas de diferentes disciplinas del arte nacional entre los cuales se encontraba Alfonso Leng, Acario Cotapos, Manuel Magallanes, Augusto d’Halmar entre otros.

Guía de Descarriados

 

EL PUNK LÍRICO DE “TELEVISION”

Por Marcelo Olivares Keyer

 

I   SALIENDO DEL TEATRO ORIENTE

     Que una banda se aventure a venir al sur del mundo conservando tres de sus cuatro integrantes históricos a cuatro décadas de su gestación, ya constituye un mérito en esta época en que circulan por los teatros del orbe tantas bandas que de su formación original sólo pueden esgrimir el nombre y uno o dos integrantes, verdaderas estafas itinerantes engañando a incautos en este mundo cruel.   No es el caso de este cuarteto neoyorquino liderado por Thomas “Tom Verlaine” Miller (New Jersey, 1949), guitarrista y cantante cuya voz quebrada y exquisitas composiciones – germinadas en plena eclosión punk pero diferenciándose claramente de lo que comúnmente se espera de esta denominación- constituyen una joya o secreto a voces de lo que se puede alcanzar si se alinean convenientemente factores cada vez más divergentes: Rock, Arte y Experimentación.

   En el principio de los principios,  o podríamos decir en su etapa embrionaria, pasó por esta banda el cáustico Richard Hell, pero más temprano que tarde siguió su propio camino intentando otras agrupaciones hasta por fin  hacer lo verdaderamente suyo con The Voidoids, mientras Television encontraba su alineación perfecta con –aparte del “jefe” Verlaine- Billy Ficca, Richard Lloyd y Fred Smith, conformando un cuarteto que circuló durante la segunda mitad de los años 70 por los mismos pequeños escenarios a los que se subieron las demás bandas que construyeron ese fenómeno hoy tan estudiado llamado punk-rock. Pero Televisión se diferenció claramente desde un principio (o, en estricto rigor, desde que se fue Mr. Hell, verdadero adalid del punkismo inicial) en base a apuntar más alto, hacia un lirismo descaradamente bello, antítesis del simplismo depurador que definía al resto de la escena.

   Mil presentaciones ante exiguas audiencias, y dos long plays, es lo que quedó de aquel feliz lustro (periodo en el que, no por nada, el rock como fenómeno amplio alcanzó la cima de sus posibilidades antes de entrar en el largo –y afortunadamente gradual- descenso hacia su fértil desintegración). Con respecto a esos dos álbumes -Marquee Moon (1977) y Adventure (1978)- ya se ha derramado bastante tinta en la prensa especializada, y los elogios para con el primero seguirán ramificándose mientras haya un par de oídos al mismo tiempo rockeros y refinados por los que aún no se haya colado esa obra maestra si las hay. Por mi parte me limitaré a confesar que alguna vez, reunidos varios escuchadores de buen rock, prodújose un debate en el que, tras varias exposiciones y unas cuantas cervezas, coronamos a Marquee Moon como EL MEJOR ÁLBUM DE TODA LA HISTORIA DEL ROCK, veredicto que nadie cuestionó y que hoy –a casi dos décadas de tan solemne y quizás delirante jornada – en lo personal sigo sosteniendo. Adventure, por su parte, funcionaría como una digna segunda parte o, si se prefiere, epílogo, con dos o tres canciones de antología. Luego vendrían las obras individuales (Verlaine posee una ingente producción solista para zambullirse con tiempo), las rejuntadas, los álbumes tardíos, etc. Pero lo grande ya estaba hecho, y la tierra podía seguir girando.

Escáner Cultural nº: 
194

RECOMIENDO A VICENTE BIANCHI PARA PREMIO NACIONAL DE ARTE

Por Rubén Cáceres

Durante estos días se aprobó el proyecto en el Senado, que tiene como objetivo recomendar a Vicente Bianchi para adjudicarse el Premio Nacional de Música, el cual ha sido esquivo para este gran maestro en razón de que es considerado por los evaluadores de este premio como un músico folclórico y la tradición va encaminada a otorgar dicho laurel a músicos del ámbito de la música docta de nuestro país, lo cual es una concepción en sentido estricto de lo que debemos comprender por música nacional y por ende revestir los caracteres necesarios para ser premiada como tal. En el caso del maestro Bianchi dedicando una vida completa al quehacer musical nacional, comenzando sus estudios musicales a los 7 años de edad lo cual nos habla de un prodigio, y luego continuando dichos estudios hasta los veinte años en el Conservatorio Nacional de Música, teniendo como instrumento eje y principal el pianoforte. Desempeñándose como orquestador y director de orquesta, siendo un pionero entre los organizadores de orquestas estables en la radiodifusoras de Santiago. Realizando giras por Sudamérica, en Paraguay, Brasil, Uruguay, Argentina, trabajando en Perú desarrollando su amor por las manifestaciones culturales folclóricas y populares, y país que le concedió en reconocimiento a su aporte y talento el Inca de Oro. Gran compositor de connotadas obras de nuestro folclor que nos identifica, su trabajo junto a Pablo Neruda así como también sus colaboraciones con Lucho Gatica, lo cual desde ya nos manifiesta que el maestro Bianchi todo su quehacer y su vida lo dedica a su país Chile, en lograr una identidad musical propia, innovadora para la época, y logrando dicho resultado a la perfección.

Nino Garcia y Tomás Lefever.….Un paseo por los multiversos

Por Rubén Cáceres

Sonatita” Análisis de Tomás Lefever Chatterton. Realizado en la casa de Nino y María Eugenia al año siguiente de la partida de Nino. Tomado del libro que acompaña el registro sonoro llamado “Aproximación a la Música de Nino García” (1999) en la que su mujer presenta cinco obras de cámara de en medio de la vasta y contundente obra póstuma del Maestro García. Tomás, musicólogo, escritor y compositor, lega en sus comentarios previos a la ejecución de la obra por primera vez presentada a la opinión pública por María Eugenia, en el que ella a Tomás le entregara la responsabilidad de correalizar esta muestra magnífica del genio, por el conocimiento que ella tenía de éste y la admiración que el propio Nino le profesara, recuerda ella que Nino, en más de una vez le comentó de su admiración por Lefever y en alguna calle de algún momento a lo largo de su vida juntos le dijo: “A Tomás le llaman el mago de los sonidos” sabe mucho mucho mucho….” Por ello sin pensarlo dos veces en medio del desgarrador dolor de la partida de su compañero, con el corazón latiendo agitadamente más de la cuenta, y con el legado musical que el propio Nino deja en sus manos, ella busca y encuentra a Tomás sabiendo que la estatura musical de su compañero, solo podría ser comprendida a cabalidad, por un ser tan extraordinario y genial como Lefever, quien acude a la casa que ellos arrendaban en la zona Sur de Santiago, y el Maestro Lefever comparte allí muchas horas profundizando en los espacios, en medio de dibujos y la arquitectura de los diseños y los objetos nada tradicionales, de la enorme cantidad de graffittis interrumpiendo los colores de las paredes de toda la casa, expresando la naturaleza rupturista y siempre presente en la vida del Maestro García, su tiempo interno, el tiempo vivido, su tiempo existenciario.

Cantata sudamericana de los Derechos Humanos

 

Por Rubén Cáceres Palacios

El próximo 25 de noviembre se cumple 37 años desde el estreno de la Cantata sudamericana de los Derechos Humanos, obra icónica que plasma y expresa un mensaje de ayuda al mundo disfrazado subrepticiamente utilizando la historia bíblica de Caín y Abel, relato que nos señala la muerte de un hermano en búsqueda de un ideal, cosa que ocurría en nuestro país que se asesinaban a nuestros hermanos en razón de tener un pensamiento distinto y “peligros” para el emperador del momento, todo esto realizado para no ser censurado por la dictadura imperante en ese Chile encarcelado en su libertad como en su felicidad. Obra maestra escrita por el excelente grupo Ortiga en conjunto con el compositor nacional Alejandro Guarello, textos escritos por el padre Esteban Gumucio, en el relato la voz de Roberto Parada y en la dirección orquestal y coro el maestro Waldo Aranguiz.

 

LOS MAC’S Y SU REGRESO A CASA


Los Mac’s están de regreso, tras una entrevista sostenida con David MacIver, nos dio a conocer detalles del nuevo trabajo que lleva el título ”Regreso a Casa” y en palabras del entrevistado nos cuenta que “consiste en versiones nuevas de temas que ya habíamos grabado en vinilos anteriores partiendo de la primera canción en 1964, para ello contamos con la presencia de Pancho Sazo, Soledad Domínguez, Tito Escárate, Jesus Pereira, Catalina Blanco, y Alvaro Ayala. La mayoría de ellos va a estar presente en día 30 a las 20.00 en El Parque Cultural Valparaíso para celebrar el lanzamientoo del disco” expresó David MacIver.

 

LOS MAC’S Y SU REGRESO A CASA


Por Rubén Cáceres Palacios

Los Mac’s están de regreso, tras una entrevista sostenida con David MacIver, nos dio a conocer detalles del nuevo trabajo que lleva el título ”Regreso a Casa” y en palabras del entrevistado nos cuenta que “consiste en versiones nuevas de temas que ya habíamos grabado en vinilos anteriores partiendo de la primera canción en 1964, para ello contamos con la presencia de Pancho Sazo, Soledad Domínguez, Tito Escárate, Jesus Pereira, Catalina Blanco, y Alvaro Ayala. La mayoría de ellos va a estar presente en día 30 a las 20.00 en El Parque Cultural Valparaíso para celebrar el lanzamientoo del disco” expresó David MacIver.

Es una gran oportunidad de asistir y difundir el regreso de los pioneros del rock en nuestro país, quienes deben ser valorados por su enorme contribución a que nuevas bandas se trevieran a experimentar y realizar cosas novedosas y es por ello que es necesario dar a conocer este gran evento que se llevara a cabo en la ciudad de Valparaiso, puerto que los vio crecer nacer como jóvenes haciendo cover de rock and roll norteamericano y británico para luego verlos consagrarse en su etapa sicodelica, y que en palabras de David MacIver, ”El motivo de ese cambio, fué la búsqueda de sensaciones dentro del lenguage musical derivado de lecturas anexas a la música tales como el cine y la poesía. La mayor influencia fueron los Beatles en su etapa de Revolver, pero otras bandas también influyeron, tales como Byrds, Quicksilver Messenger Service, Grateful Dead, etc. En poesía; Dylan, Ferlinghetti y Rodrigo Lira, y el cine de Antonioni y Pier Paolo Passolini”., etapa la cual muestra todo el despliegue de ideas, creatividad y calidad de músicos como lo son los Mac’s. Este evento es una prueba sin derecho a refutar de que Los mac’s se encuentran más vigentes que nunca.

Invitada

La Sala de Guitarra

Por Agatha M.M

Existe una gran cantidad de artistas que dedican su tiempo a causas aparentemente invisibles que no tienen una resonancia en el mercado, podríamos decir que su accionar queda en un nivel “underground” dentro de esa especie quisiera compartir con ustedes la labor de un guitarrista clásico que dedica parte de sus fuerzas para llevar su instrumento a las escuelas básicas en un formato que ha ido perfeccionando a través del tiempo.

Patricio Muñoz Quezada es Intérprete Musical Mención Guitarra y Licenciado en Ciencias y Artes Musicales, realizó sus estudios en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Ha tocado en diversos escenarios típicos para su instrumento (bibliotecas, salas de exposiciones, iglesias, entre otros) pero sin duda lo que lo distingue son tres giras auto gestionadas (sin ninguna ayuda económica) dedicada a dar conciertos en diversos colegios del país: “La Ruta de Papelucho”, “El Guitarrista de Papel” y actualmente “La Sala de Guitarra”.

Escáner Cultural nº: 
183

SINFONIA DEMOCRATICA: SALVADOR ALLENDE, JORGE PEÑA HEN Y NINO GARCÍA

Por Rubén Cáceres Palacios

El genio Nino García, recordado por la sociedad actual por sus grandes contribuciones a la música pero muchos solo lo asocian al mundo de la música popular haciendo recuerdo de sus grandes temas como espejismo, sin razón, entre paréntesis, entre otros, pero pocos conocen el lado ligado a la música docta por parte de García, y es en la presente columna en la cual queremos dar a conocer una obra titánica escrita por el titulada sinfonía democrática, compuesta en homenaje a dos personajes que hicieron historia en nuestro país como lo son Salvador Allende y Jorge Peña Hen, ambos personajes inspiraron a Nino pero con mayor intensidad lo marca la figura de Jorge Peña, músico, director de orquesta y formador de músicos que en virtud del arribo furtivo de la dictadura militar terminan con su vida injustamente y privándolo de continuar a Peña con su gran proyecto artístico en nuestro país el cual era la formación de jóvenes músicos.

 

 

A la Memoria de la Gran Maestra SCOTTIE SCOTT (1942-1996)


Por Rubén Cáceres Palacios.


Margaret Scott Villalta, Conocida artísticamente como Scottie Scott, Cantante, Productora, Compositora y directora de orquesta, siendo la mujer que mayor aporte ha realizado al quehacer musical chileno, contribuyendo con sus composiciones que confiaba a promisorios intérpretes, que gracias a dichas obras fueron poco a poco consolidándose en el medio musical de la época, cosa que no resulta fácil en un ambiente dominado por el género masculino y que va directamente relacionado con la perspectiva social que imperaba en Chile en los años 60, en que difícilmente se podría tomar una gran valoración al trabajo musical excepcional realizado por Scottie, pero con paciencia y con talento fue abriéndose camino hasta consagrar la carrera que a continuación pasaré a exponer.

 

UNA PINCELADA URBANA Y MUSICAL AL RITMO DEL SWING: “EN LA PARED”


“En la pared” es una canción ciudadana que, evocando aires de swing, propone una mirada sencilla y franca sobre aquellos que, impulsados por la rebeldía, el arte, la militancia política o social u otras motivaciones de comunicación, plasman sus expresiones y realizaciones en los muros de pueblos y ciudades.
 
Sin hacer diferencias entre reclamos sociales, definiciones ideológicas, frases irónicas, obras de arte, promoción de recitales, reflexiones filosóficas u otras expresiones, expone al uso de las paredes como soportes de mensajes de cualquier índole, como una forma práctica y vivencial de libertad de expresión.
 
Letra y música se amalgaman de manera oportuna en una expresión tan auténtica como aquellas a las que la pieza se refiere.
 
En su versión original, la voz de Nery González Artunduaga y el piano de Rodrigo U. Stottuth nos instalan por si mismas en un ambiente expresivo convergente con aquel contenido temático de compromiso y de bohemia.
 



4º Encuentro Escenas al S/XXI INTERACTUANTES



“Empecemos el camino de pensar compartidamente, entre varios y diferentes, sin etiquetas ni disfraces académicos, sin tarjeta de presentación, ni grados y títulos que indiquen a ”que disciplina pertenecemos”. Simplemente mujeres y hombres que buscan comprender de mejor manera el mundo, que se despojan de su disciplina para ir al encuentro de la sabiduría, de la comprensión seria del mundo en que viven. “
Miguel Martínez Miguélez
“Conceptualización de la Transdisciplinariedad”

 



El Colectivo de Arte LA VITRINA les invita a compartir, reflexionar y experienciar el arte a partir de la interacción de variadas disciplinas articuladas en diversas propuestas escénicas participantes del 4º Encuentro Escenas al S/XXI INTERACTUANTES. Repensar nuestro quehacer escénico, a través del movimiento y cruce de diferentes áreas del conocimiento para generar un nuevo cuerpo, un modo particular de enfrentar la creación artística, dando cuenta de una realidad mas completa, integral, contextualizada y sintética de la realidad. Proponemos comprender el mundo como una complejidad continuamente afectada por nuestro entorno y viceversa, desarticulando la visión disciplinar para permitir el nacimiento de nuevos métodos de creación que comprendan “las complejas realidades del mundo actual, las cuales se distinguen, precisamente, por la multiplicidad de los nexos, de las relaciones y de las interconexiones que las constituyen.”

El encuentro se llevará a cabo del 3 al 12 de Julio en la Sala La Vitrina, ubicada en Marín 0349, Providencia.