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REVISTA VIRTUAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO Y NUEVAS TENDENCIAS

ISSN 0719-4757
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LA MIRADA QUE ES PALABRA Y SE ESCRIBE AL PASO

Un diálogo con el poeta Alberto Moreno.



Samuel Ibarra Covarrubias.
agrata745@gmail.com


Hay acuerdo en que toda buena poesía reflexiona intranquila sobre su tiempo. Buena, por que es atenta y desesperada. Reflexiva, por que en anamorfosis devuelve la imagen invertida de un tiempo y un modo de habitarlo. Intranquila, porque se sabe urgente y en lucha cuerpo a cuerpo con las palabras, para recuperar su potencia semántica y de agencia.

Conciente de ese duelo con la existencia, Alberto Moreno se lanza a leer el mundo para reconfigurarlo desde una operación de Lectura/escritura.
Se escribe lo leído y se lee lo escrito y en los espacios que quedan- si es que lo hay- otra vez comenzar a escribir y re-escribir. Una maniobra infinita contra la obsecuencia de un Espíritu de Época que amenaza naturalizar la catástrofe y ecualizar la altisonancia del grito. Aquel que en esencia es también voz que reclama lugar, Abriéndose paso y hasta en la contundencia de su silencio deja entrever los motivos de un canto.
Canto de amor y de muerte, de ida y venida, publico e inconfesable.
Esa voz se pone en juego en cada paso y hasta en cada silaba que delinean el poema. Un poema que se entiende como estructura y plataforma , como refugio y trayecto, hasta como contradisciplina.

En esta entrevista hay deseo, Sacar a la luz un trabajo que lejos de congraciarse consigo mismo moviliza el hambre. Un deseo de llenar de palabras una realidad en riesgo permanente de sucumbir.



Como fuiste armando Graves inconvenientes? Me imagino es la suma problemática de textos borroneados, re escritos, lecturas e impulsos estéticos que atraviesan todo primer libro.


Algunos de esos poemas fueron escritos durante los últimos años de universidad, mientras asistía a los cursos de antropología, y nos cambiábamos una y otra vez de casa alrededor de Santiago. Por una parte son un conjunto de textos antiguos, antes del 2000. Además fueron complementando con otras creaciones que respondían a otros impulsos, las nuevas motivaciones. Son ciertamente textos que responden a la lógica del hacer y deshacer permanente la propia escritura.
Hay presentes variadas lecturas, múltiples influencias, Lezama, Carpentier, Dalton, Bioy Casares, Borges, Onetti, Pizarnik, la novela Social Chilena, y obviamente, por una cuestión de formación “académica”, los clásicos y modernos de la antropología y sociología extranjeras, básicamente de Estados Unidos y Francia.

Comenzar a escribir poesía fue también una reacción, una respuesta a la inacción, al escaso proceso creativo que veía entre los estudiantes y algunos profesores del medio, es decir, la gran mayoría de ellos solo repetía y repetía extensos párrafos de teorías sobre viejos textos, sobre la vida de otros, los viajes de otros, pero nadie arrancaba con una idea propia, suya, entonces era bien chato todo. La literatura me salvaba de ese aburrimiento general. Había excepciones, como en todo, y esos años la sorpresa tomó el rostro de algunos cursos de métodos de investigación, en especial los llamados cualitativos, donde debíamos ensayar con largas entrevistas, aprender a dialogar, saber escuchar a quien tenías en frente, estudiar en profundidad algunos temas, y luego, editar tus propios textos, y construir historias de vida. Ese aprendizaje, fue sin duda, excepcional en su momento, y superaba largamente el resto de la formación que recibíamos en la universidad. Claramente desde ahí hubo proyecciones y capacidades que algunos desarrollaron en extenso, hasta hoy.

Por suerte no estuve solo en ese trance, hubo un par de amigos, grandes amigos hasta hoy, con quienes compartimos los libros de poesía de Artaud, o los cuentos de Borges y Cortázar. Desde un ámbito más intelectual que podía circular a veces por ahí, recogimos algunos imprescindibles para la mente, que solíamos leer con fascinación casi iniciática: Bataille y Benjamín. En especial, sus textos “extraacadémicos” eran tesoros que fotocopiamos cientos de veces y poníamos luego a circular.
Pegadito a todo esto, ocurría el apresurado descubrimiento del jazz, con todo su deslumbrante desorden de los sentidos.

Entonces, para recapitular, escribir fue la opción que vi dibujándose en el camino; las ciencias sociales serían una herramienta de trabajo y sobrevivencia, las letras y la poesía, el motivo para seguir en la vida. Hacía ya varios años que había dejado la casa de mis padres, tenía mi pareja y vivíamos juntos, solo faltaba escribir, y seguir escribiendo. Más o menos así recuerdo el comienzo de todo esto.


Por que nombras tu primer poemario como Graves inconvenientes? Que se está allí nombrando?

Graves inconvenientes nombra, cita, rememora, homenajea, al perfecto mago de nuestras letras, al viejo y querido Enrique Lihn. Eso es lo primero que nombra. Es un acercamiento muy tímido, muy respetuoso a esa obra extravagante y casi inabordable que es su legado, un corpus tan alucinante, tan feroz y dulce a la vez, tan critico y sagaz, y que sin embrago jamás abandona la ternura o el amor en su mirada.
Luego nombra a Cortázar, igual de tímidamente. (Esto lo vio el poeta Cristian Cottet el día del lanzamiento del libro). Y siguiendo el orden de las influencias, a Miles y Coltrane; esa música del alma (que ya no nos abandonaría más). Así de textual puede leerse esa primera publicación.

También, más allá o mas acá de las influencias culturales, el texto nombra (quiere nombrar-no exento de dificultades) la relación de amor y mi pareja, hecho sustancial de esos años de vida, hasta hoy. Nombra también la extrañeza por el amor, pues ése sentimiento siempre me perece un cruce poco explicable de azares, encuentros de biografías y tormentas muy pasionales. Hay mucho cariño ahí, pero también hartas distancias y cosas que uno no llega jamás a entender o aceptar del otro, de si mismo y del “nosotros”...¿son actos de fe, son sueños y deseos que buscamos cumplir, destinos que torcer?….algo de eso creo hay circulando entre algunos poemas de Graves inconvenientes.


Como se ha nutrido tu formación literaria? Háblanos de los cruces, influencias, conexiones y desconexiones que atraviesan tu imaginario.

Kafka, creo que entra también como una influencia gravitante, pero como suele ocurrir, el interés no estaba en las grandes obras más comentadas por los profesores o críticos, o en los textos con más traducciones. Lo central eran los textos breves, la obra marginal dentro de la gran obra…Diarios, fragmentos y algunos textos olvidados. Rayuela de Cortázar es parte del gratin de las influencias, (como diría Donoso del Boom), la horneada más selecta y apetecida, y obvio, Lihn, que decía nunca haber salido del horroroso Chile, / pero que si salió, solo que tuvo que esperar cerca de los 40 años para iniciar sus viajes por toda América y Europa.
Las Influencias de Neruda sería extraño o “ridículo” negarlas, sobretodo si estamos leyéndolo como romántico desde la misma adolescencia. Para mi el texto nerudiano más gravitante (como en tantos connacionales) ha sido Residencia en la Tierra.
De afuera siento gran admiración por Apollinaire, en su exquisita mezcla de ironía, erudición, humor, y fuertes dosis de sensualidad y lujuria además de esa estampa o aire mítico de poeta que se va a la guerra. Nosotros tuvimos su símil en Huidobro, más recatado por cierto, pero igual de radical al no verse obligado a crear novelitas de alto calibre y por encargo.
Apollinaire y Huidobro son para mi expresión de amor y arrojo sin contemplaciones.
Vayan por cierto también los agradecimientos, otra vez, por esos textos menores o escritos por encargo para sobrevivir; Las once mil vergas de Apollinaire o madame Edwarda de Bataille, son breves obras maestras del género, y quizás tanto o más trascendentes que la obra formal o reconocida de estos autores.

En tus dos poemarios, el lugar de la ciudad -su emplazamiento y locación- juegan un papel muy relevante. ¿Que interés tiene para ti ése espacio y como complementa a tu Voz, esa escenografía?

Pienso a la ciudad como amores, como imágenes. Hay esquinas que son dolores, recuerdo algunas nítidamente. Hubo casas de tortura. Había espacios, diseminados , ocultos, casas donde la gente entraba y ya nunca más salía.
Hay plazas para el dulce amor del mediodía adolescente, y que en las noches se transforman en boca de lobo. Hay ciudades oscuras en el sur de tan pobres, que ni la lluvia les lava su miseria. Hay ciudades que son como museos o iglesias, otras como clubes nocturnos, que respiran ansias de desborde y exceso…la gente va a ellas escapando de lo anodino y las sujeciones domésticas. Tristemente, hay infinitas callejas y pasajes inmundos y sitios eriazos, donde han empujado y acorralado a unos -dos, tres- millones de compatriotas dentro de la Gran Ciudad. Creo que Santiago es la ciudad del pecado por eso mismo; ha construido sistemáticamente en los últimos 40 años, extensas zonas superpobladas de exclusión y segregación, que resuman el abandono y la desidia de sus autoridades. Espacios y lugares de la ciudad donde nadie quisiera extraviarse al caer el sol; y en el extremo opuesto, esas mismas autoridades levantaron cuatro o cinco villas o pueblos separados, de lujo excesivo, al estilo yanqui, con grandes extensiones de áreas verdes, palacetes ostentosos, habitados durante casi todo el año solo por empleadas domésticas, pues sus dueños están casi siempre de viaje por Europa.

El tema es que no se puede vivir en una ciudad organizada de esa forma! .
Los que la han “modernizado” están enfermos o son gente perversa. O quizá, la realidad es más simple, esos ingenieros y planificadores urbanos, están como quieren, y donde quieren, lejos del centro, lejos del gentío y sus convulsiones. Ellos tienen otra ciudad, una ciudad propia.
Dentro de esa trama e inmerso en ese tejido, uno intenta recrearse, caminar pasar sin tanto dolor u odio frente a lo que impunemente- en nombre del desarrollo- se está haciendo de Santiago. Es una lucha diaria hacerse personalmente una ciudad más amable, una ciudad personal y al paso que se activa en el amor en un cuarto de hotel o en el encuentro feliz con los amigos en un Bar o un parque. Veo a Santiago enfermo de consumo y seducido por una publicidad maníaca, cómplice con la segregación territorial y espacial de sus habitantes, dividida en mundos irreconciliables.


Tu formación de antropólogo crees amplía o limita tu mirada poética? Te lo pregunto por que en muchas conversaciones ése tema flota de manera problemática y aparece de modo tensionante cuando pensamos por ejemplo la idea de ¿que mira la mirada?

Acá hay un tema de conexiones profundas entre antropología y mirada, guiños y señas, gestos que descifrar, símbolos que leer e interpretar. Múltiples formas de acercarse a las cosas, o a los hechos, o a su conjunción en la trama sociolingüística, política, cultural o de producción simbólica.
Que no vasta con ver, pues se debe desarrollar necesariamente una mirada, una óptica propia, una visión del mundo donde quieres intervenir. Una poética en mi caso particular, como autor de algunos poemas. La antropología la utilizo como una aguda guía para leer más y mejor. He trabajo ciertas problemáticas ligada a las migraciones internas y externas, campo, indígenas,
comunidades del norte o del sur. Ese acervo conlleva esencialmente tensiones, diálogos y conjunción de ideas, pensamientos, pasiones y formas de escritura.
para mi todo es literatura, sociología, historia, antropología, novela, ensayo, todas esas son formas de literatura. En paralelo a ese crisol, en la poesía encontré una real posibilidad de modular un proyecto personal de escritura que sin duda es tributario de eso que ha mirado la mirada.


Cual crees es la función (si la existiera) de la poesía en los contextos culturales actuales, signados por la entronización de un neoliberalismo a ultranza. ¿Compartes la idea de conceptos como, critica, resistencia y compromiso intelectual?

Vivimos una sociedad totalmente absorbida por el deseo compulsivo de comprar cosas, pequeñas baratijas desechables, artefactos (de audio, música, video, teléfonos, etc. etc ) toda esa basura tecnológica que vuelve mas vulgar al pueblo, sobre todo a niños y jóvenes, torna más dependiente a los adultos, te subyuga, aliena; claro, pues lo importante es cambiar el aparato todos los meses, renovarlo, poseer el último modelo, para ser como ellos, esos modelitos y actores de telenovelas que plagan las pantalla de la tv y las radioemisoras, todo el jodido día, seduciendo (y engañando) a la gente para que siga comprando. En un mundo gobernado por gerentes de supermercados y empresas de publicidad, nos hundimos cada día más en el imperio de lo desechable, lo inútil y la oscuridad de una vacuidad sin control. Toda esa supuesta “revolución tecnológica” – de oportunidades y mejor educación que trajo la canción de la mercadotecnia (que llegó en los 90) nunca fue tal, más bien era un fraude comercial, un bluff massmediático, de los cerebros de la ideología del progreso y el desarrollismo desbocados. La buena nueva del capitalismo salvaje la novedad del capitalismo mundial integrado, etc

Creo que desde ese escenario solo puede surgir una poesía disgustada, que disiente y se opone a la complacencia, a la mirada absorta desde la ventana del cuarto, -si a veces nos pasa, nos quedamos así-, pero, entiendo que debemos salir de esa contemplación pasiva, autorreferencial, y escribir desde esos lugares de incomodidad, hay tanto que señalar, mostrar, desde los extramuros de la ciudad, y oponernos a esta realidad de fantasía tan empobrecedora y del consumo de virtualidad sin horizonte definido, excepto el del lucro de las grandes compañías. Se puede escribir desde esa falta de alegría, desde la falta de espacios públicos, desde la falta de parques y arboles, desde la basura que nos entregaron como ciudad, tanto los milicos como los ministros-consultores de la concertación. ¿Qué harán ahora los gerentes de empresas con la ciudad? No estamos para cantos de alabanzas.
Podemos y debemos ser ése signo social de descontento, pero sin olvidar la ternura y la pasión, el amor por los otros, hacerlo en comunión con los de tu tribu, aclanarse nuevamente, por eso admiro a Lihn o a Zurita, que a pesar del dolor de la tortura y la barbarie, nunca dejan de lado el amor o la pasión como única forma de seguir con vida en medio de la desolación.
Chile y sus territorios no configuran un mundo feliz ni de bellas ciudades. Ante eso guardar silencio es una cobardía y un simplismo insoportable.


Selección de poemas.




De Graves Inconvenientes ( Mosquito Editores, Santiago -2007) .

El Rito

 ------------------------------------No hay casa, ni padres ni amor:
------------------------------------Sólo hay compañeros de juego.
-----------------------------------------------------------Alain Fournier



Existe un limitado número de desayunos compartidos
antes del tedio
hay una agotada cantidad de veces para hacer el amor
con la misma persona
como igualmente están contados los paseos que de la mano
darán los amantes
antes y después del rito
ese
contra el cual ya nada podrán hacer
eso contra lo cual será imposible luchar.
Es el tedio
es la nada que nos barrerá.



Transcurrir
I

El revoltijo del tiempo es lo único que no cesa
ese permanente estado de extrañeza
la infinita sucesión de nubes lluvia y estrellas
que el tiempo
oculta y disfraza
y del cual sólo se nos permite ver
como a través de una cámara rápida
amaneceres y oscuridad, lenta y pesadamente,
como en pesadillas cuadro a cuadro
densidades intolerables,
acumulación de imágenes, rostros y lugares
para que al final, nos quede una sensación como de aplazamiento
de eterna espera, de poca consistencia,
que sabe a acto fallido,
a de javú,
como si se deconstruyera paso a paso
la escena que ante tus ojos
acaba de ocurrir.



Como todas las cosas están llenas de NADA

Como todas las cosas están llenas de nada
tú de música inundas el alma mía
así puedo cerrar los ojos y
por fracciones de segundo, es decir,
por un tiempo ilimitado
me es dado fugarme transmigrar
y transfigurar este espacio
vacío hace un instante
colmado y rebosante ahora de cosas maravillosas
extravagantes y sensuales
dulces y delicadas
graves y silenciosas.



El rictus

Esas mañanas de miseria lúcida
en las cuales no puedo desdibujarme del rostro
el dolor o la angustiosa incertidumbre -el rictus que
la mala noche y el sueño
me han dejado
lleno de fantasmas y rostros sin nombre
la noche mala
el sueño extraviado tan extraño
y todo eso una mueca!
Yo no puedo desdibujarme el rostro.
Entonces sólo tengo deseos de demoler iglesias
con sus santillos y santones
sus patéticas vírgenes
y dioses de bolsillo.


Día a día

Allí donde nada parece ocurrir
arde en llamas el corazón de un hombre
su rostro anónimo
una simple historia cotidiana
ese inexplicable entramado de conjuros y redes infinitas
un hombre cualquiera
expuesto al infinito
parado en medio de la tormenta del fin de los tiempos
justo allí
donde nada ocurre
arde la vida
de ése hombre cualquiera.



De Falsos Pasos ( Plaquette – Ed Ventana Abierta.2010, Santiago)

ANOTACIONES INCONCLUSAS

Pensé en todos los muertos del mundo
vi sus rostros
imaginé su olor
polvo, polvo y
recordé el sueño de una mañana donde
el protagonista (no) era yo
cientos miles de imágenes
pasaron por mi mente en cuestión de segundos
minutos tal vez, aunque no más allá.
Luego me dirigí (disgregado ya) hacia la ventana
donde ella me esperaba
ruidos de pájaros y animales extraños había en ese
jardín
habitado por sombras y densa niebla
de pronto comenzó la música
desde un salón contiguo
y extraños músicos acometieron delirantes partituras.
Aunque hoy
como suele ocurrir
ya no recuerde nada
de esa confusa mañana.


VISTA DE LA CIUDAD AL AMANECER

----------------------- “Cada uno de nosotros vive sobrevive
-------------------------o subvive a su manera”
----------------------------------------------------------- Rodrigo Lira


Vistos con la distancia apropiada
los unos de los otros
observamos que inmediatamente
nos vamos llenando de idiotas
obsesos, maniacos y perturbados
y toda clase de enfermos apenas soportables
otros se nos presentan sucios pervertidos
y nos sobran los insignificantes, frustrados, los
infaltables fanfarrones, fetichistas y cosificados
toda la fauna de una galería como del horror
monstruos y seres afantasmados
que pululan por millones en la cara de nuestra tierra.
Y cómo no
mira el amontonamiento
observa cómo nos aplastamos unos sobre otros
siente cómo resuma la miseria nuestra de cada día
la alieneación nuestra de cada mañana
ve y observa la fanaticada
huele la putrefacción de sus líderes de sus dioses
escucha el sonido de sus balas y sus piedras
arrojadas contra imposibles muros de culpas
igualmente inencontrables, perdidas ya
en los siglos de la ignominia humana.
Acércate a un lugar cualquiera de la tierra y
por extraño que seas,
huele en cada rincón
la desesperación de los hombres
los humillados y ofendidos de esta tierra
imagina el hambre de los abuelos,
de sus padres y sus hijos.
Aprenderás entonces
la negación sistemática
(el aplazamiento infinito y el horror)
como forma de aprendizaje y sobrevivencia.
Un día cualquiera
un domingo por la tarde
mientras todo parece
tan aburrido




Alberto Moreno (1972) es poeta y antropólogo. Sus textos han sido recopilados en las antologías “Observadores: Cuento y Poesía” ( BackDoor Producciones Literarias, 2007) y Desmanes, ( Editorial Quimantú.2010). Trabaja en su próximo libro “Santiago no era una fiesta”.

Escáner Cultural nº: 
136

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