Escáner Cultural

REVISTA VIRTUAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO Y NUEVAS TENDENCIAS

ISSN 0719-4757
Share this

Inicio de Usuario

Suscríbete!

Formulario para suscribirse

*Pinche y complete los datos para recibir en su e-mail cada número nuevo de nuestra revista.

Responder al comentario

LA ESCENOGRAFÍA DE LAS PALABRAS

Carlos Yusti

El Tractatus de Wittgestein finaliza con: “De lo que no se puede hablar es mejor callarse”. Lenguaje y silencio los dos extremos de un mismo hilo. Esto lleva a George Steiner, quien escribió que el lenguaje se ocupa de manera parcial de la realidad y que el resto, la mayor parte, es silencio.

Todo resulta paradójico al considerar que hoy hablamos demasiado gracias a la teleinformática. No obstante en este apabullante voceo global mutilamos el lenguaje, sin mencionar que la cultura de masas constriñe y contamina el habla a tal punto que hablamos como un anuncio publicitario: palabras simples y bajas en calorías intelectuales. A este respecto vuelve Steiner: “La comunicación sólo puede hacerse efectiva dentro del lenguaje disminuido o corrupto”.

El lenguaje sometido a la mediocridad más espuria, y bajo el dictamen de la mayoría, es el pantano idóneo para que la política de baja estofa ocupe instancias claves. No es exageración y un vistazo a Berlusconi, Sarkozy, al mismo Chávez y un ramillete de politicastros de saldo se podrá comprobar como expresan cada desatino amparados no por la lectura sesuda, sino por el caradurismo de la política alapatallana.

En Grecia los politicastros de entonces urdieron una práctica punitiva para sancionar delitos políticos denominada ostracismo. Los penalizados con ostracismo eran desterrados de la vida pública. Aristóteles justificaba tal medida alegando que “el poder es corruptor y no todos los hombres son capaces de mantenerse puros en medio de la prosperidad…".

El silencio y la muerte social es un lujo al que ningún politicastro, tanto del gobierno como de la oposición, puede renunciar. Por eso a cada sitio que van hacen gala de una grandilocuencia imparable sin medir en las sandeces y mentiras que pronuncia.

El caso de verborrea demagógica en tercera dimensión pertenece a un cuento de García Márquez, que narra la odisea del senador Onésimo Sánchez. Su artilugio de campaña era un pueblo de cartón piedra, con árboles de fieltro verde, ventanas de vidrio y hasta un trasatlántico, superpuesto sobre el pueblo que visitaba en su campaña mientras se largaba con su discurso: “Estamos aquí para derrotar a la Naturaleza -empezó, contra todas sus convicciones-. Ya no seremos más los expósitos de la patria, los huérfanos de Dios en el reino de la sed y la intemperie, los exiliados en nuestra propia tierra. Seremos otros, señoras y señores, seremos grandes y felices (…) El senador prolongó el discurso, con dos citas en latín, para darle tiempo a la farsa. Prometió las máquinas de llover, los criaderos portátiles de animales de mesa, los aceites de la felicidad que harían crecer legumbres en el caliche y colgajos de trinitarias en las ventanas. Cuando vio que su mundo de ficción estaba terminado, lo señaló con el dedo.

-Así seremos, señoras y señores -gritó-Miren. Así seremos. El público se volvió. Un trasatlántico de papel pintado pasaba por detrás de las casas, y era más alto que las casas más altas de la ciudad de artificio. Sólo el propio senador observó que a fuerza de ser armado y desarmado, y traído de un lugar para el otro, también el pueblo de cartón superpuesto estaba carcomido por la intemperie, y era casi tan pobre y polvoriento y triste…”.

La escenografía de las palabras es el último recurso de seducción verbal de nuestros politicastros de oficio, pero la realidad, aunque se maquille, desconoce cualquier discurso que intente trampearla y deja ver las fisuras de una realidad no siempre agradable ni poética. “De lo que no se puede hablar es mejor callarse”, podría ser la muletilla retórica que todo político debería tener presente al momento de buscar espacio en una tribuna y dar rienda suelta a su verborragia.

Responder

  • Allowed HTML tags: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>

Más información sobre opciones de formato

CAPTCHA
Esta pregunta es para verificar que eres human@, completa el espacio con los signos de la imagen.
9 + 9 =
Solve this simple math problem and enter the result. E.g. for 1+3, enter 4.
By submitting this form, you accept the Mollom privacy policy.