Escáner Cultural

REVISTA VIRTUAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO Y NUEVAS TENDENCIAS

ISSN 0719-4757
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blog de Marta Hernandez

Champagne Life (2014), Julia Wachtel, Fotografía Saatchi Gallery.

 

Champagne Life y el “arte femenino”.

 

Marta Hernández Parraguez

 

Reunir obras realizadas exclusivamente por artistas mujeres como “propuesta curatorial” parece ser una práctica relativamente común de museos y galerías que, ya sea con un afán reivindicativo, crítico o simplemente comercial, intentan establecer la idea de un “arte femenino”. 

Champagne Life es una de las recientes exposiciones de Saatchi Gallery en Londres, y está compuesta exclusivamente por obras realizadas por mujeres artistas. Se trata de una muestra que contempla trabajos de autoras provenientes de Europa, Asia, África y Oceanía – excluyendo a Latinoamérica  –, sin mayor vínculo entre sí más que la autoría femenina y el potencial comercial de la selección, la cual, por cierto, es auspiciada de manera especial por una marca de champagne (Champagne Pommery), además de los tradicionales auspiciadores de la galería.

Pareja en Cinzano Bar, Valparaíso, Chile (1979 – 2009), Leonora Vicuña, © Leonora Vicuña.

 

Más allá de la marginalidad nostálgica: Lo fotográfico en Voces, Latin American Photography 1980-2015.

 

Marta Hernández Parraguez

 

Aun cuando las tecnologías digitales han propiciado la producción o creación de imágenes a partir de cifras que parecieran “vulnerar” la condición de registro de la imagen fotográfica, la fotografía clásica – o al menos aquella que pretende serlo – sigue proponiendo reflexiones en torno a aquello que constituye a la fotografía como un procedimiento de carácter fundamentalmente técnico.

Ciertamente, algunas de estas reflexiones en torno a lo constitutivo de la fotografía tienden a emerger desde la exhibición Voces: Latin Amercian Photography 1980-2015, en la que siete fotógrafos provenientes de Argentina, Brasil, Chile y México, muestran sus obras en la galería comercial Michael Hoppen en Londres. 

Empty Lot, Abraham Cruzvillegas (2015) Fotografía de Marta Hernández.

 

Empty Lot: vacío que deviene esperanza

 

Marta Hernández Parraguez

 

Retratar determinada realidad, no por medio de su representación mimética sino por medio de fragmentos, ha sido un recurso recurrente en el arte contemporáneo. En este sentido, la posibilidad de construir realidades en los espacios de exhibición - museos y galerías - a partir de objetos y restos de objetos de orígenes diversos, pareciera propiciar la construcción de realidades fragmentarias que no solo se refieren a su inicial contexto, sino que también a nuevas posibilidades de relación e interpretación.

En sintonía con su trabajo por medio de objetos encontrados, el proyecto Empty Lot del artista mexicano Abraham Cruzvillegas (1968) - en exhibición hasta el mes de abril del 2016 -, intenta representar, precisamente, una cierta noción de identidad por medio de fragmentos extraídos de diversos contextos. Se trata de una instalación en la Sala de las Turbinas de la Tate Modern, enmarcada en el convenio que la institución mantiene con Hyundai Motor – Hyundai Commission –, el cual permite el financiamiento anual de una instalación site-specific en dicho espacio.

Dropping a Han Dynasty Urn, 1995. Ai Weiwei; Courtesy of Ai Weiwei Studio. Image courtesy Ai Weiwei © Ai Weiwei.

 

Ai Weiwei y la Resistencia de la materialidad  

 

Marta Hernández Parraguez

 

La incorporación de procedimientos de producción serial/industrial en la producción artística desde mediados del siglo XX, ha propiciado una ampliación y diversificación de las posibilidades materiales disponibles para el arte contemporáneo que no ha cesado de manifestarse hasta ahora. No obstante, en las últimas décadas la producción “hecha a mano” pareciera haber comenzado a recobrar un cierto valor, no solo en el ámbito del mercado – con la expansión de la producción y comercialización de zapatos, ropa, y todo tipo de objetos hechos a mano -, sino también en la esfera de la producción artística.

Aun cuando la obra de arte fuera concebida en sus orígenes como un objeto único creado por las manos del propio artista, podemos convenir en que el arribo de las nuevas tecnologías de producción y reproducción de objetos e imágenes, transformó decisivamente la concepción exclusivamente aurática de la obra de arte. Sin embargo, podemos convenir también en que la llegada de estos nuevos métodos de producción no lograron suprimir la presencia de disciplinas artísticas tradicionales como la pintura, la escultura o la cerámica.

Flea Market lady, 1990-1994. Duane Hanson; Installation view,

Serpentine Sackler Gallery (2 June – 13 September 2015); Image © Luke Hayes.

 

Duane Hanson: realidad que emerge en la superficie

 

Marta Hernández Parraguez

 

Enfrentarse a una escultura escala 1:1 de carácter realista - o hiperrealista -  puede significar para muchos espectadores una experiencia un tanto inquietante. Ciertamente, y aun cuando muchas veces es este mismo carácter hiperrealista –el exceso de detalle, el acabado liso de la superficie, los accesorios, etc.- el que hace distanciar a dicha escultura de la realidad misma, pareciera que uno de los motivos de esa "inquietud" fuera, precisamente, su aparente exceso de realidad.

El trabajo del escultor norteamericano Duane Hanson es un claro ejemplo de lo anterior. Si bien en un primer instante sus obras tienden a impactar por su aparente cercanía con la realidad, en un inmediato segundo momento, estas tienden a propiciar preguntas acerca de las materialidades y los procesos de trabajo que permitieron lograr tales resultados. Una retrospectiva dedicada al trabajo de este escultor se encuentra actualmente en exhibición en Serpentine Sackler Gallery, reuniendo 13 de sus obras producidas desde los inicio de su trayectoria a principios de los años 60 hasta sus últimos trabajos de mediados de los años 90.

Fuente de la amistad de los pueblos, 2014 (Cortesía de la artista).

 

Restituyendo ausencias: las restauraciones urbanas de Pilar Quinteros

 

Marta Hernández Parraguez

 

Las ruinas arquitectónicas han sido y siguen siendo la representación estética de los  grandes acontecimientos históricos. Las ruinas de las grandes construcciones humanas (templos, palacios, monumentos, etc.), luego de las catástrofes, se presentan no solo como los desechos estéticos de los grandes acontecimientos, sino que son ellas las que los mantienen visibles y vigentes. Es su presencia, justamente, la que nos remite a aquella ausencia anterior. 

En el año 2010 y luego de un par de meses ocurrido el terremoto del 27 de febrero en Chile, la artista Pilar Quinteros realizó una intervención en la fachada en ruinas del Museo de Arte Contemporáneo de Santiago. Esta consistió en la construcción y posterior instalación de una reproducción en cartón blanco de una de las piezas de la fachada destruidas por el sismo. La intervención, titulada Restauración I, fue registrada en un video que exhibe desde el proceso de construcción de la pieza, hasta su traslado y posterior instalación en el edificio mismo. 

 

Facial reconstruction of Isabella Ruxton, 1935 (University of Glasgow Archive Services, Department of Forensic).

 

Forensics: del archivo, al Arte de Archivo

 

Marta Hernández Parraguez

 

 

A pesar de la condición autónoma que el Arte ha manifestado desde los inicios de la Modernidad, los vínculos que este ha mantenido con otras disciplinas como la política, la historia, o las ciencias naturales sigue vigente aun hoy. Por cierto, parece cada vez más “urgente”, no solo para el arte sino que para todo tipo de disciplinas establecer cruces inter o transdisciplinarios. Los cruces entre arte y ciencias sociales, por ejemplo, han propiciado categorizaciones como las de “arte comprometido” para definir a aquel arte que evidencia un compromiso político explícito, mientras que las relaciones entre arte y ciencias naturales parecen mantener vínculos incluso más tempranos. En efecto, la relación que por ejemplo,  ciertos artistas del Renacimiento Italiano mantenían con la anatomía, o la relación que mantienen actualmente ciertas disciplinas artísticas que utilizan la informática como soporte y medio, son un claro ejemplo de ello.

Forensics: The anotomy of crime es el título de una de las actuales exposiciones de Wellcome Collection[1]en la que se exhiben indiferentemente, material de archivo, instrumentos y evidencias en torno a la medicina forense, así como obras de arte directamente relacionadas con dicho contenido. Los documentos y materiales de archivo que la  muestra contempla incluyen desde imágenes de escenas del crimen, pasando por  instrumentos y fichas de autopsia, hasta videos de series de televisión acerca de juicios criminales. Se trata de archivos que dan cuenta no solo de la muerte y lo que ella podría involucrar, sino también de la violencia que envuelve tanto a criminales, víctimas y procedimientos forenses. Una violencia a ratos solapada por la “belleza” de los instrumentos y los archivos históricos mismos, pero que emerge, incluso con más presencia, en los archivos y materiales manipulados por los artistas que participan de la muestra.

Only That Which Exists For Others Can Have Meaning, Rachel Kneebone, 2009 (White Cube).

 

Rachel Kneebone: exceso de cuerpos proliferando hacia el infinito

Marta Hernández Parraguez

 

Si bien los procesos de globalización parecen posibilitar una cierta desmaterialización del arte, haciéndolo ingresar en circuitos y dinámicas sociales nuevas (Rojas, 2012), podemos convenir en que los espacios de exhibición siguen manteniendo un lugar privilegiado en las dinámicas artísticas mismas. La galería/museo continúa siendo uno de los principales lugares de visibilización del arte y, las obras soportadas en materiales tangibles y tradicionales como la cerámica, la pintura o los recursos textiles, parecen seguir apoderándose de dichos lugares, a pesar de la actual expansión de prácticas artísticas como el video arte, el net art, o el arte digital en general.  

Entre aquellas obras que siguen inscribiéndose dentro de disciplinas tradicionales como la cerámica y que, por cierto, siguen produciéndose “a mano” por el mismo artista –o sus asistentes-, se encuentra el trabajo de Rachel Kneebone, artista británica que desde mediados del año 2014 hasta estos días se encuentra exhibiendo su trabajo en diversos museos y galerías de Londres (White Cube, Freud Museum, Breese Little Gallery, etc.). Se trata de varias piezas de porcelana blanca de diversos formatos las cuales –aun cuando parecen pertenecer a un solo gran proyecto- han formado parte de diversas propuestas curatoriales juntos a los trabajos de otros artistas. Evidentemente, cada propuesta curatorial ha tomado alguno de los elementos propios de su trabajo como criterio de inclusión. Entre estos, su carácter erótico (Freud and Eros: Love, Lust and Longing, Freud Museum) o su posible vínculo con el mundo de la Antigüedad Clásica (Classicicity, Breese Little Gallery). No obstante, su mayor trabajo –tanto en tamaño como en proyección- fue expuesto de manera individual en una de las salas de White Cube durante el segundo semestre del año 2014 bajo el título de 399 days.

OI, Aram Bartholl (2012) / Fotografía de Marta Hernández.

 

End User: identidad inmaterial puesta en obra

 

Marta Hernández Parraguez

 

El arribo de las nuevas tecnologías ha propiciado transformaciones en el curso del arte contemporáneo que nos exigen reflexionar acerca de los parámetros en los que se construye actualmente nuestra visualidad. Es cada vez más frecuente que los nuevos medios de producción de imágenes sean incorporados en la producción artística contemporánea, haciendo de lo digital y lo virtual, soporte y tema de varias obras realizadas durante las últimas décadas.

Internet ha sido sin duda forma y contenido de diversas propuestas artísticas desde que éste se propagara y reconociera como el gran medio de circulación y almacenamiento de información del siglo XXI. No obstante, muchas veces ha sido utilizado solo como un mero soporte que no parece más que ilustrar los alcances de las últimas tecnologías disponibles, sin problematizar necesariamente el fenómeno que él envuelve.

End Useres el título de uno de los tantos proyectos que intenta reflexionar, precisamente, sobre este fenómeno –las consecuencias sociales y culturales de Internet- y el cual reúne el trabajo de ocho artistas que exhiben actualmente sus propuestas en la galería Hayward Project Space en Londres.